+ La sentencia que encabeza hoy este blog me ha perseguido durante los últimos días. En primer lugar, fue uno de los elementos de la entrada de la semana anterior. La realidad de las enfermedades es el tema: ¿conviene la enfermedad? Para el individuo, no, para el conjunto, sí. De un tiempo a esta parte, debido a la edad, la enfermedad es una presencia constante. El “conviene” tiene un acento estoico de no oponerse ante lo que no cabe oposición y este “conviene”, en mi opinión, apunta a la finitud. La finitud viene dada por el nacimiento de la persona. Convenir se equipara a destino. Todo lo que nace ha de morir. El hallazgo no es menor, aunque obvio. No sé si hay consuelo en pensar que lo que sucede es irremediable como lo son las mareas o los cambios de estación meteorológica, pero tampoco sé si la religión consuela de ese “convenir”. Cada casa es un mundo y cada persona esconde un infierno portátil. ¿Es así? Depende del grado de determinismo que estemos dispuestos a admitir.
+ Nos dice: “estoy aquí provisionalmente”, mientras levanta aparta su cabeza de la pantalla del ordenador. Como un acto reflejo digo: “todos estamos provisionalmente”. Si lo llego a pensar, me callo. Nada gano y hago daño, pero fue un instinto, un resorte que una vez disparado, no tiene solución.
+ Escucho “Loops of fury” de Chemical Brothers. Una religión que se ha olvidado, pero que, en su momento, su presencia fue importante o imponente. Aquellas magnas celebraciones de baile y ensimismamiento. La pieza pertenece al año 1996. La vida sigue.
+ En ocasiones hay un todo que se reduce a hacer listas. Cuántas y cuántas conversaciones las he visto de este prisma: gustos y disgustos, adhesiones y rechazos, el dentro y el fuera (in / out). Posibilidades abiertas que se contrastan y se llega al acuerdo o se discuten los términos de la lista. Todo un tema, los gustos y los disgustos y la elaboración de las listas que los conforman.
+ Sensación de vacío, sensación de asco. ¿Lo que sucede, conviene? En el aire queda la cuestión.
+ Imagen: desde el pasado la máscara nos habla del presente [del antiguo disco duro rescato esta imagen que se disparó hace, al menos, quince años atrás].









