+ La enfermedad es un tema insoslayable. La reflexión sobre la enfermedad aparece junto a ella, en el momento en que esta emerge. No hay alternativa y no es algo que necesariamente vaya unido a la edad, pero la edad, para el común, funciona como incentivo para detenerse y pensar en lo efímero y nuestra incapacidad para escapar de esta circunstancia, que siempre va unida a la desaparición. Todos los estímulos conducen a este punto.
+ Cuando me desvanezco muero, así los clásicos asociaban el sueño a la muerte, yo también. El desvanecimiento me devuelve un instrumento conforme a la necesidad del día.
+ Imagen: los restos del día, el regreso al hogar.
