+ Observo ciertos rasgos comunes entre mis dibujos y los ejercicios que aplico con mis guitarras, algo que tal vez alcance a la escritura. Personales, nerviosos, irregulares. Los trazos tienen la justa y necesaria intensidad, fuerza y decisión, pero no culminan una veces y otras casi alcanzan el propósito, aunque terminan por vencer. Algo similar sucede con la guitarra y, también, con la escritura. Repito, ese binomio de nervio e irregularidad, tan personal, es lo que los define.
+ El martes sufrí un desvanecimiento. Lo pude ver llegar: el calor, el sudor, la niebla. No me caí porque tengo un pequeño protocolo para evitarlo. Funciona. Un reflejo de la muerte. Ahí pude ver lo contradictorio de estar vivo. No morí, pero sentí el desvanecimiento como una imagen de la muerte. Está bien así. Una lección.
+ Esas irregularidades ahora me dan alas, antes fueron causa de dolor. En ellas descanso.
+ Imagen: lo irregular.
