+ Creo que las dos guitarras que tengo, Odette (una hermosa Telecaster reedición 1952) y Olivia (mi lujuriosa Les Paul Standard - Original Collection), las he elegido muy acertadamente. Son tan diferentes que cada una con su personalidad y su mordida me dan una visión del sonido especial y trascendente. Con trascendente me refiero a la energía que me aportan en cada caso, complementariamente. Hay un núcleo compartido que se refiere al rechazo de la guitarra como pieza de colección porque son, necesaria y principalmente, elementos funcionales de una idea que se remonta a mi infancia, que se puede resumir en que lo importante es tocar y lograr una conexión con una cierta intimidad. El okupa sentimental, me digo no sin ironía. En ello estoy.
+ Repaso entradas anteriores y me encuentro con que reseño o anterior por segunda vez. Su importancia está en relación con lo que expreso en la entrada: un conjuro.
+ Lluviosa tarde de domingo. Escribo y escucho música barroca en la radio en línea francesa. El café, un dulce, el rumor del deshumificador (ese ruido blanco). Se eleva el deseo sobre la carnalidad y la materialidad. No es algo espiritual, sino que lo he construido con lecturas y visitas a museos. Una mirada que se ha elaborado a lo largo de los años para devenir en un punto de vista que me agrada. Es mi creación. Nada más. Pero llueve y la lluvia produce cansancio. No me opongo, me dejo llevar y lo consigo. Nada más, nada menos.
+ He comenzado a escuchar a Billy Strings. No sé mucho sobre él y, de momento, no quiero saber nada. Escucho la música contenida en ese largo vídeo que resulta ser Highway Prayers. Bueno. Problemas con las drogas y el alcohol, una épica de la carretera demasiado reciente para entrar en el marchamo de épica, recuerdos e ideas sobre guitarras que se me agolpan sin orden ni concierto. Escucho la música y me apetecería volver a Cádiz y conducir sin límites, sin prisa, con la mirada atenta a las indicaciones de la carretera. Un poco lo veo así, pero no voy a indagar, por el momento, en B.S.
+ Esta era la etiqueta: “bluegrass”.
+ Un poco más de Billy Strings. Llueve, eternamente llueve y el tiempo se va. La música, las guitarras, nuevos efectos, el deseo de tocar. Llueve. Lo circular esparce su poder. Voy, arribo y regreso. La música, en ocasiones, no es más que un recordatorio. Todo esto una prosa vacía como un sonajero. Yo soy el sonido, el ruido, el silencio.
+ [Mientras, veo unas imágenes de cabañas y bosques. La melancolía].
+ Imagen: acumulación 2009.